Con más de seis mil personas indígenas contagiadas, Amazonas es la segunda región de Perú con mayor concentración de casos positivos por COVID-19 en población indígena, según datos oficiales. De esta región fronteriza con Ecuador, Condorcanqui es la provincia más afectada. Allí, más de 130 agentes comunitarios de salud desempeñan una labor clave para llevar atención sanitaria y proteger a sus comunidades frente a esta nueva amenaza.

Antes de la pandemia, en Amazonas había unos 1.300 agentes que trabajaban en atención primaria de salud, previniendo enfermedades como la anemia, el VIH, la sífilis, entre otras, en su propia lengua y cultura. Con la llegada de la COVID-19, el rol de estos agentes fue priorizado en la estrategia del territorio para contener la propagación del virus.

A inicios de mayo, la Municipalidad de la Provincia de Condorcanqui abrió un espacio de coordinación en alianza con otros sectores públicos, organizaciones indígenas y de la sociedad civil y la cooperación internacional para enfrentar la crisis sanitaria. A partir de la confianza afianzada a lo largo de los últimos años, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) apoyó a la municipalidad para que esta plataforma multiactor y multisectorial coordine a más de 17 entidades dando una voz decisiva a los pueblos awajún y wampis del territorio.

Como parta del plan de acción de plataforma, en agosto del año pasado la Red de Salud de Condorcanqui capacitó a 207 agentes comunitarios de salud para la atención en la emergencia sanitaria, y el seguimiento y chequeo de las personas y las acciones preventivas, como el lavado de manos, el uso correcto de mascarilla y la higiene respiratoria.

Estas capacitaciones también abordaron el tratamiento con plantas medicinales como matico, eucalipto, jengibre; y se entregaron kits de limpieza y desinfección para que los agentes puedan fortalecer estos conocimientos tradicionales a sus comunidades.

Durante cuatro meses posteriores, los agentes comunitarios llevaron estos conocimientos a las comunidades y contribuyeron a la vigilancia de sus territorios para reducir el contagio de la COVID-19. Del total de agentes capacitados, 137 lograron cumplir con estas labores con una llegada de atención a cerca del 70% de todas las comunidades que componen Condorcanqui.

Las dificultades financieras a las que se enfrentan los agentes sería una las razones por las cuales algunos no pudieron cumplir con su labor. En efecto, aunque desde hace un tiempo los agentes comunitarios de salud son aliados en la prevención de otras enfermedades en diversos territorios del país, aún no se ha asignado presupuesto público para cubrir sus gastos logísticos ni el salario correspondiente.

A través de la plataforma multiactor y mulsectorial, el PNUD facilitó la entrega de estipendios a 137 agentes comunitarios de salud para financiar los gastos incurridos por ellos mismos en su labor durante los últimos cuatro meses del 2020.

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