Foto: Jasmin Ramirez Romero / PNUD Perú

 

Ante la crisis del COVID-19, este año el XI Salón del Cacao y Chocolate 2020, se reinventa abriendo sus puertas de manera virtual este 16 de julio hasta diciembre con una plataforma digital que conectará a productores y la pequeña y gran industria del chocolate con los consumidores de todo el mundo. Se trata de la primera feria virtual del Perú que pone en vitrina un producto bandera, cuyo potencial puede contribuir a erradicar la pobreza rural, generar empleos permanentes, reducir las desigualdades, fomentar la asociatividad y generar importantes divisas que sirven de respaldo financiero para enfrentar crisis como estas.

En Perú son 111,000 personas que se dedican al cultivo del cacao y gracias a su esfuerzo hoy el país se encuentra entre los diez primeros exportadores de este grano y es el segundo productor de cacao orgánico en todo el mundo.

Aunque el 65% de su producción se encuentra en manos de familias agricultoras, con parcelas de menos de 10 hectáreas, esto no les ha impedido llegar a los mercados más exigentes de Europa, Estados Unidos y Asia. A partir del trabajo colaborativo basado en una producción que no altera los bosques amazónicos, estas organizaciones y cooperativas cacaoteras han sabido ganarse el prestigio como proveedoras de calidad, sostenibilidad y responsabilidad social.

De acuerdo con recientes hallazgos arqueológicos, la relación armónica entre el cacao y la Amazonía tendría más de 5000 años, pudiendo ser esta región su centro de origen. De hecho, Perú el mayor exponente de su biodiversidad con 6 de los 10 grupos genéticos de cacao identificados en toda América del Sur y Central.

“Ahora exportamos nuestros granos de cacao fino de aroma y estamos ampliando nuestra planta chocolatera. Esto nos ha permitido acceder al mercado participando en ferias donde podemos mostrar la variedad de productos que elaboramos”, cuenta con entusiasmo Erolita Melendez Tuanama, presidenta de la Asociación de Mujeres Chocolateras de Nolberth del Alto Uruya en el distrito de Neshuya, Ucayali. Esta asociación es el ejemplo de cómo el esfuerzo colectivo permite ir más allá de la producción primaria del cacao, logrando emprender un negocio de chocolate orgánico, agregando valor a su producción y empoderando a las mujeres con nuevos empleos y el desarrollo de sus capacidades técnicas y de gestión.

Al igual que Erolita, lideresas de las regiones de San Martín, Amazonas, Cajamarca, Junín, Ayacucho, Cusco, Huánuco y Piura han logrado transformar los granos más selectos de sus parcelas en exquisitos chocolates y fortalecer sus capacidades para conducir sistemas agroforestales, manejar adecuadamente los suelos, entre otras buenas prácticas que son su carta de presentación en los mercados sostenibles. Gran parte de estos productores y maestros del chocolate estarán presentes en el Salón a través de los pabellones virtuales de las diferentes regiones cacaoteras.

Por esta razón, espacios como el Salón de Cacao y Chocolate, ahora online, son una oportunidad única para poner en valor el cacao peruano como producto originario y de amplia diversidad genética de la Amazonía peruana, además de acercar la cultura del cacao y chocolate informando al público en general sobre los beneficios de este alimento y promover su consumo.

A través de 10 pabellones y 150 stands, conferencias, ruedas de negocio, demostraciones, concursos, y contacto directo con productos y servicios, este salón es además un punto de encuentro entre el Estado, el sector privado, la cooperación internacional, sociedad civil, gremios de productores, pequeños emprendedores y consumidores para avanzar juntos hacia un desarrollo más competitivo, sostenible y equitativo de la cadena de cacao-chocolate.

Desde PNUD participamos en este nuevo espacio virtual colaborando con el Ministerio del Ambiente y el Gobierno Regional de Ucayali para dar mayor visibilidad a estos esfuerzos y construir de manera conjunta una ruta que nos lleve a replantear con urgencia un modelo de desarrollo basado en una agricultura sostenible como la que son capaces de llevar a cabo las familias cacaoteras que, a pesar de las circunstancias, no renuncian a su sueño de transitar hacia un futuro más verde y equitativo.

Escribe: Cecilia Huamanchumo, Especialista en Cacao, Proyecto Paisajes Productivos Sostenibles
Edición: Beatriz Schippner y Sally Jabiel

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