Mariana Iturrizaga - Especialista en alianzas multiactor y desarrollo sostenible    

 

El 29 de marzo del 2017, Perú despertó con una Declaración de Estado de Emergencia Nacional en el norte del país.  ¿La razón? La costa se había visto severamente afectada por las inundaciones del Fenómeno El Niño Costero. Más de 1,000,000 de personas fueron afectadas y 200,000 personas damnificadas a nivel nacional, lo que se materializó en una de las crisis más graves que ha atravesado nuestro país en los últimos años. En los meses de febrero y marzo, en los que El Niño Costero estuvo más latente y los daños fueron más altos, la respuesta fue potente y diversa; sin embargo, los expertos dirían que fue poco articulada.

El Niño Costero nos ha dejado lecciones aprendidas, siendo una de las más importantes, la necesidad de coordinar entre los sectores para responder de manera eficiente y eficaz en situaciones de desastre. En ese sentido, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en su rol articulador, desarrolla junto a las Empresas que Inspiran un Protocolo de Actuación desde el Voluntariado Corporativo para la Respuesta Articulada ante Desastres de Sismo y Tsunami. Esta herramienta innovadora, que es la primera de este tipo en la región, busca articular al voluntariado inter-empresarial y posicionarlo como un recurso clave que pueda ponerse a disposición de las instituciones nacionales y subnacionales encargadas de la primera respuesta.

En el Niño Costero 2017, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) contó con un soporte especializado y voluntariado probono empresarial para potenciar la plataforma digital y la estrategia de comunicación de la campaña nacional #UnaSolaFuerza. Igualmente, voluntarios y voluntarias especialistas formaron parte de la mesa multiactor técnica para el diseño e implementación de un plan de voluntariado para responder a la emergencia del Niño Costero 2017, instalada por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, ente rector de voluntariado a nivel nacional a través de la Dirección de Voluntariado. (Ramírez, 2019).

Uno de los retos más grandes de este proceso de construcción colectiva ha sido estrechar el vínculo entre las áreas de riesgo de las empresas y las áreas de voluntariado corporativo, para reconocer los recursos y capacidades movilizables en situaciones de desastre. Esta autoevaluación, que se basa en los lineamientos básicos nacionales de Gestión del Riesgo y de voluntariado en emergencias, permitirá formalizar el rol del voluntariado corporativo dentro de la respuesta y facilitar su despliegue.

Actualmente, la herramienta se encuentra en el proceso de validación y vinculación a los procesos nacionales y subnacionales de Gestión del Riesgo, para enmarcarse al gran esquema nacional y darle escalabilidad y sostenibilidad. El PNUD y las Empresas que Inspiran apuntan a que sea un instrumento dinámico en constante evolución, que pueda actualizarse y aprender con los próximos ejercicios de simulación.

Con el Protocolo, el rol de las empresas migrará de solo ser un gran contribuyente de insumos de asistencia humanitaria, a poner a disposición las capacidades y recursos de sus colaboradores y voluntarios corporativos para responder a brechas identificadas de manera coordinada. Finalmente, ¿qué recurso más importante en las empresas que el humano? Solo en el Perú las empresas privadas acogen a 6.8 millones de colaboradores (INEI), lo que representa poco más del 20% de la población.

Este 13 de octubre, en el que se conmemora el Día Internacional de la Reducción del Riesgo de Desastre debemos considerar el rol de las y los voluntarios en la Gestión del Riesgo de Desastre, y como la generación de conocimiento, la innovación y la articulación son fundamentales para responder ante situaciones de crisis, construir comunidades resilientes, y no dejar a nadie atrás.

 

Empresas que Inspiran es la red nacional de voluntariado corporativo conformada por empresas privadas convencidas de su valor estratégico y su triple impacto: en las empresas, en los voluntarios, y en las comunidades. El voluntariado, gestionado de manera eficiente, es una fuerza transformadora y un medio para alcanzar los ODS. Empresas que Inspiran está conformada por: Fundación Telefónica, Cálidda Gas Natural, Red de Energía del Perú, LATAM Airlines, Nexa Resources, Belmond Hoteles/PeruRail. 

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