Foto: Giulianna Camarena / PNUD Perú

El lago Titicaca es mucho más que una atracción turística. El lago más alto del mundo que comparten Perú y Bolivia es indispensable para la vida de especies de flora y fauna únicas en el mundo así como para más de 3 millones de personas. Sin embargo, desde las últimas décadas este ecosistema sufre los impactos del cambio climático junto a una grave contaminación de sus aguas que lo vuelven cada más frágil.

El Titicaca, considerado uno de los diez lagos más importantes del planeta, está expuesto a los desechos de las comunidades y de la actividad minera. Esto acelera fenómenos como la eutrofización que altera la vida de la flora y fauna y pone en riesgo la salud de las comunidades del lago.

Para prevenir fenómenos como este, ahora el lago Titicaca contará con un observatorio permanente en el Lago Menor, una de las zonas más frágiles de este ecosistema. Se trata de una plataforma fija que permitirá monitorear y alertar sobre la contaminación química, la acumulación de sedimentos y la degradación a partir de la entrada de miles de litros de aguas residuales al lago.

Para garantizar el éxito de dicha plataforma, se capacitará a una red especialistas de la Universidad Mayor de San Andrés y del Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia así como del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú.

Este observatorio es uno de los pilotos que vienen implementando los gobiernos de Perú y Bolivia como parte de la iniciativa de Gestión Integrada de Recursos Hídricos en el sistema Titicaca-Desaguadero-Poopó-Salar de Coipasa con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

Cabe recordar que solo hace tres años el lago Titicaca sufrió un fuerte fenómeno de eutrofización, cuando las abundantes y frecuentes lluvias arrastraron las aguas residuales de las ciudades aledañas. Ese caudal de contaminación junto a la intensa radiación solar provocó que el fitoplancton se multiplique. Esa masa verde se descompuso, consumiendo el oxígeno en el fondo del agua y acabando con la vida miles de aves, peces y anfibios únicos del lago Titicaca.

Debido a su altitud a más de 3800 m s. n. m. y su ubicación tropical, el lago Titicaca sufre un calentamiento global hasta dos veces más intenso que el promedio del planeta a lo cual se suma la contaminación de sus aguas. Iniciativas como las del observatorio permanente, emprendidas de manera conjunta entre Perú y Bolivia, permitirán que este lago ancestral se encuentre mejor protegido ante la contaminación de sus aguas, en beneficio de la vida de las poblaciones y la biodiversidad que alberga. 

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