Durante mucho tiempo, el término indígena ha sido considerado como un calificativo asociado a condiciones de pobreza o poca educación. En el mundo de hoy, en el cual el concepto de pobreza y riqueza toma nuevos significados, bien podríamos decir que las condiciones en que viven la gran mayoría de poblaciones indígenas, en contacto con el territorio y sus productos, es una condición de riqueza. Si además los recursos son salvaguardados por las propias comunidades y sus frutos son producidos y extraídos de manera sostenible, la riqueza indígena recorre el camino de la prosperidad.

Desde el mismo ángulo de observación, la educación, los conocimientos, la información, los valores que comparte la población del planeta, es constantemente enriquecida y expandida por la inclusión de ancestrales, nuevas e innombradas disciplinas desarrolladas a la par de la biología, la agricultura, la zoología, la medicina, la música.

Mientras gran parte de la humanidad ha sido educada en los mismos cánones y lucha por romper la caja en que sus pensamientos y conclusiones se desenvuelven, por imaginar otros mundos, otras formas, por innovar, por crear; tenemos a la vuelta de la esquina a los hermanos afortunados. Aquellos que conservan y difunden esa otra manera de ver y hacer las cosas, que no sólo los hace diferentes, sino los vuelve sujetos de nuestra admiración y respeto.

Este 9 de agosto, otra vez, estaremos celebrando la existencia de esta diversidad de saberes y sentires. Recordaremos y reflexionaremos también acerca de la situación que muchos de ellos atraviesan, producto de la discriminación y marginación de una sociedad que aún no ve el valor de su aporte y la igualdad de su condición.

Por ello, sigue siendo necesario promover mejoras en la situación económica, social y cultural de las poblaciones indígenas. Por ello sigue siendo necesario un 9 de agosto cada año[1]. Por ello, el PNUD sigue promoviendo el irrestricto respeto de sus características distintivas; desterrando cualquier idea de primacía de una cultura o grupo poblacional sobre otro.

Somos una aldea intercultural en crecimiento y expansión. La ciencia es cada vez más transdiciplinaria y una nueva cultura de la diversidad nace de la búsqueda de igualdad. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son la imagen de la diversidad y complejidad de nuestros desafíos; y el momento que nos toca vivir nos presenta la oportunidad de ampliar nuestras mentes y crecer como personas para su consecución. Dignificar y reconocer el valioso aporte de las poblaciones indígenas, es sólo un primer paso en ese camino.

 

 

Texto por Leonor Suárez Ognio,

Oficial de Programa de Gobernabilidad Democrática del PNUD Perú

 

 

 

[1] Cada 9 de agosto se conmemora el primer día, en 1982, que se reunió el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas en el marco del trabajo sobre prevención de discriminaciones y protección a las minorías, de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

 

 

 

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