La protesta social es parte de la democracia

28 nov 2012

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Lima 28 de noviembre.- Esta tarde en la casa de las Naciones Unidas, se realizó la presentación del Cuaderno la Protesta Social en América Latina, documento elaborado por el Proyecto de Análisis Político y Escenarios Prospectivos (PAPEP) de PNUD. La presentación contó con la participación de Marisol Espinoza, Primera Vice Presidenta del Perú; Heraldo Muñoz, Subsecretario General de la ONU y Director Regional para América Latina y el Caribe del PNUD; Rebeca Arias, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD; Antonio Araníbar, Coordinador del PAPEP, miembros de la Presidencia del Consejo de Ministros, Defensoría del Pueblo, altos funcionarios del Gobierno, como el Vice Ministro de Derechos Humanos, así como representantes de instituciones nacionales, públicas y privadas.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Rebeca Arias, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD en el Perú, quien indicó que la prevención y la eficaz gestión de los conflictos, es una tarea importante del trabajo del PNUD en el ámbito de la gobernabilidad democrática en América Latina y en otras regiones.

“En el Perú, estamos contribuyendo a fortalecer las capacidades para la prevención y gestión de los conflictos socio-ambientales de las instituciones estatales y funcionarios públicos en los distintos niveles de gobierno y de la sociedad civil, a través de un proyecto con financiamiento del gobierno de Canadá y el PNUD. La Presidencia del Consejo de  Ministros, es la contraparte nacional principal beneficiaria, así como los Ministerios de Energía y Minas, Medio Ambiente, Agricultura, Cultura, la Defensoría del Pueblo. Actualmente se han priorizado 12 regiones donde se ubican la mayor cantidad de conflictos y en las que se están trabajando. Este texto que hoy presentamos, es vital para entender el conflicto y el proceso en el que se produce, por ello esperamos que los diferentes sectores en el Perú, lo utilicen como una herramienta para la prevención  y gestión eficaz de los conflictos” señaló Arias.

Marisol Espinoza, Vicepresidenta  de la República, indicó que es necesario “abrir las puertas del diálogo”. “La democracia se construye, parte de la democracia es entender al otro, entender que el otro también es un ciudadano que necesita ser escuchado. Cuando seamos capaces desde el Estado de entender que hay que asumir un papel activo en el tema de los conflictos, creo que vamos a dar un gran paso adelante en la resolución de la conflictividad en el país”.

Por su parte Heraldo Muñoz, Subsecretario General de la ONU y Director Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, consideró que el conflicto social no es un tema que nos debería inquietar en demasía. “La conflictividad social en nuestra región comparte ciertos rasgos; son complejos, cada vez más fragmentados, tienden a expresarse cada vez en los medios de comunicación de masas, tantos en los medios clásicos como recientemente en las redes sociales. Un último rasgo es que la conflictividad  se expresa con un marco de estructura de poder que aún están muy concentradas y que son fuertemente cuestionadas por la ciudadanía. Instituciones que están bajo análisis, algunas desprestigiadas, con problemas de  corrupción público y privadas. En definitiva la ciudadanía manifiesta descontento y tiene el derecho de hacerlo. Estos no son problemas sólo de América Latina”, señaló Muñoz..

“La protesta social es parte de la democracia y está canalizada por distintas causas que en América Latina son particulares. El conflicto social no es negativo. Este informe identifica varios campos del conflicto con razones distintas pero que tienen un denominador común, todos los conflictos están asociados a demandas pragmáticas por mejorar la calidad de vida. Detrás de estos conflictos hay deterioros reales de la calidad de vida de la gente, que tiene que ver con postergaciones, como la educación, por ejemplo, la carga histórica de la desigualdad. Somos la región más desigual del mundo”, finalizó Muñoz.

Antonio Araníbar, Coordinador PAPEP, indicó que el Cuaderno la Protesta Social en América Latina, busca colocar tres mensajes; el primero, dar una mirada distinta al conflicto. “El conflicto es parte de la democracia  y la democracia es por incidencia un orden conflictivo”. Lo segundo es que es el conflicto no es en sí mismo negativo, lo que hace es develar los temas profundos de la democracia y del desarrollo en la región. Lo tercero es que el conflicto es una oportunidad para transformar las sociedades latinoamericanas en sociedades más justas y más equitativas. “Lo importante y esa es la apuesta del libro, es por el constructivismo político, es una forma de abordar el conflicto reconociendo a los actores, sus demandas y apuntando a las causas estructurales del conflicto en democracia”.

El Cuaderno realiza un análisis de los conflictos sociales en la región sobre la información diaria de 54 periódicos de 17 países de América Latina. Esto  a partir de una base de datos construida  durante un año por el Proyecto de Análisis Político y Escenarios Prospectivos |(PAPEP) de PNUD.

El análisis detectó,  2.318 conflictos y 4.724 episodios conflictivos. En términos generales, los países que registran el número más alto de conflictos son Bolivia, Perú y Argentina, con un total de conflictos superior a los 200. Los países menos conflictivos de la región son Costa Rica, Chile y El Salvador, con un promedio de 58 conflictos.