El PNUD en acción

¿Qué tan difícil es lograr el empoderamiento de la mujer en el Perú?

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Foto: PPD del GEF/PNUD

En los últimos años, en términos generales, el Perú ha logrado avances en cuanto a la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Sin embargo, los grandes promedios no dan cuenta de la desigualdad que aún persiste entre hombres y mujeres; que  siguen afectando en mayor medida, a mujeres y niñas en situación de pobreza, indígenas, personas que no tienen al castellano como lengua materna y que viven en zonas rurales de la sierra o la Amazonía.

La brecha persiste

De acuerdo al último Informe de Avance sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2013) y en relación a la meta de eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres en todos los niveles de enseñanza (primaria, secundaria y superior) para 2015, se puede afirmar que la brecha de género en el acceso a la educación se ha cerrado en el nivel nacional.

Según datos del año 2011, en primaria el índice de paridad es de 1.0 (donde un valor inferior a uno indica que la tasa femenina es inferior a la masculina), en secundaria 1.02 y en la educación superior alcanza el 1.06.  Los promedios, no obstante, no muestran las diferencias que se aprecian entre regiones, zonas rurales o urbanas, lengua materna o etnia, entre otros factores, que pueden acentuar las diferencias no observadas en el promedio, como por ejemplo, los departamentos de Puno, Huánuco, Loreto y Cajamarca, donde se muestran las mayores diferencias

De otro lado, la proporción de mujeres en el empleo remunerado en el sector no agrícola ha mostrado una lenta tendencia al alza entre 2001 y 2011: de 33% a 38,5 %. Sin embargo, las mujeres siguen percibiendo una remuneración menor (en promedio 30% menor) que sus pares varones.

En cuanto a la participación política de la mujer, la proporción de escaños ocupados por mujeres en el parlamento nacional aumentó significativamente en la última década con el impacto de la aplicación del mecanismo de cuota de género (aprobado en 1997). El número de mujeres en el Congreso de la República se triplicó hasta casi alcanzar el 30%  en las elecciones de 2006, pero tras las últimas elecciones (2011) la representación femenina disminuyó al 21.5%. El porcentaje de autoridades y representantes femeninas es mucho menor a nivel sub-nacional (regiones, provincias y distritos).

En términos de violencia,  las estadísticas muestran que en los últimos años apenas ha variado el número de casos de violencia familiar (en torno a 100 denuncias cada día), violencia sexual (alrededor de 13 denuncias al día) y feminicidio (entre 8 y 10 mujeres asesinadas al mes por causas relacionadas exclusivamente con su condición de mujer). En cuanto a los casos de trata de personas, las mujeres, junto con los niños y niñas, son las víctimas más habituales de este delito que va de la mano de otras actividades ilícitas, como el narcotráfico.

En el caso de la reducción de la mortalidad materna, el Estado ha puesto en marcha una serie de medidas para la atención temprana de las mujeres gestantes, la adecuada integración de un enfoque multicultural, la capacitación continua para el personal médico y para-médico y la puesta en marcha de comités de prevención a nivel regional, lo que ha permitido un descenso sostenido en la tasa de muertes maternas.  Sin dejar de reconocer estos notables avances, Perú continúa siendo uno de los países de la región con una tasa de mortalidad materna más alta.

Acciones para el futuro

En abril de 2013 culminó el proceso de consulta nacional sobre la agenda de desarrollo Post 2015.  El Perú fue uno de los 50 países seleccionados para realizar esta consulta liderada por el Sistema de las Naciones Unidas, que involucró poblaciones en situación de pobreza y vulnerabilidad, expertos y decisores.  Uno de los temas priorizados para esta Agenda, es la temática de Género e Igualdad.

Para el PNUD, la igualdad entre mujeres y hombres es un principio que permite garantizar el desarrollo humano, a la vez que constituye un objetivo fundamental en la lucha contra la pobreza.

El empoderamiento de las mujeres busca transformar estructuras desiguales en todos los ámbitos: legislativo, educativo, institucional y toda aquella instancia, ya sea pública o privada, en la que prevalezca un dominio masculino.

Teniendo en cuenta los resultados del diagnóstico del país, del diagnóstico interno, los documentos marco de política corporativa y las consultas realizadas con el personal de la oficina del PNUD Perú, se plantean cinco líneas de acción para guiar el avance de la transversalización del enfoque de género (TEG):

· Línea de Acción 1: Incremento del compromiso político y económico de la oficina del PNUD Perú con la TEG

· Línea de Acción 2: Fortalecimiento de la gestión de los Recursos Humanos (RH) desde una perspectiva de género

· Línea de Acción 3: Mejora de las capacidades de la Unidad de Programas para la incorporación de la TEG en la programación de todas las iniciativas de la oficina

· Línea de Acción 4: Acompañamiento a las autoridades nacionales y las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en sus esfuerzos para la implementación de los instrumentos internacionales relativos a la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer

· Línea de Acción 5: Promoción de la TEG en la coordinación interagencial y en las iniciativas puestas en marcha por el Sistema de las Naciones Unidas en el Perú.

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