Preparados ante el peligro


Diversas poblaciones costeras del país viven en condiciones de vulnerabilidad a causa de la infraestructura de vivienda y de servicios.

El Perú es un país altamente sísmico. Por eso, es fundamental preparar a los habitantes de las zonas costeras nacionales ante fenómenos de este tipo.

En el 2007, el Perú vivió una de las peores tragedias producidas por la naturaleza en las últimas décadas. Un terremoto de 7.9 grados en la escala de Richter, con epicentro en la localidad costeña de Pisco, produjo la muerte de más de quinientas personas, así como la destrucción de cientos de hogares. Una pregunta, entonces, volvió a instalarse en la población: ¿cómo estar realmente preparados ante esta clase de fenómenos de la naturaleza?

El Instituto de Defensa Civil (INDECI), como ente coordinador de las acciones de preparación, respuesta y rehabilitación postdesastre, solicitó en el año 2009 una Misión de Naciones Unidas (UNDAC) destinada a la evaluación de las capacidades de atención de emergencias en el país. Una de las recomendaciones estuvo orientada a la necesidad de fortalecer las capacidades de respuesta ante un sismo y/o tsunami en la ciudad de Lima y Callao, por ser zonas en donde viven millones de personas.

Aspectos destacados

  • EL INDECI junto a UNDAC realizaron una evaluación de las capacidades de atención de emergencias en el país después del sismo del 2007.
  • El programa ha logrado crear sistemas de información de recursos esenciales para la respuesta y recuperación temprana ante terremotos y tsunamis implementados a nivel provincial.

“Sin embargo, hubo la necesidad de que se amplíe a toda la costa central y costa norte, debido al silencio sísmico identificado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP) para estos ámbitos”, dice Luis Gamarra, coordinador del proyecto “Preparación para la respuesta y recuperación temprana ante sismos y /o tsunami en áreas costeras seleccionadas (Cañete, Huaura y Trujillo)”, el cual se desarrolla gracias al apoyo y gestión del PNUD desde abril del 2011.

Gracias al apoyo económico del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea y el PNUD, se han implementado Centros de Operaciones de Emergencia (COEs) y Sistemas de Alerta Temprana ante Tsunamis que operan de manera coordinada entre los tres niveles de gobierno (regional, provincial y local).  También se han adquirido equipos de radio y computación para el procesamiento de información y se ha capacitado a los equipos técnicos municipales en procedimientos de comunicación y coordinación en caso de desastres.

Luis Gamarra señala que la elección de estas ciudades está relacionada a las condiciones de vulnerabilidad de la infraestructura de vivienda y de servicios, así como de las actividades productivas que se realizan en esos lugares. “También tomamos en cuenta la voluntad política expresada por las autoridades para poner en marcha de manera coordinada el proyecto”, afirma.

De otro lado, se han creado sistemas de información de recursos esenciales para la respuesta y recuperación temprana ante terremotos y tsunamis implementados a nivel provincial (SIRAD). Estos comprenden el análisis de recursos en diez temas de importancia en situaciones post desastre: agua, energía, transporte y vialidad, centros de decisión, salud, comunicaciones, alimentos, áreas económicas y ubicación de albergues y de escombreras.

Por último, se debe destacar que se trabaja en el análisis de vulnerabilidad estructural y no estructural en establecimientos de salud y se vienen realizando talleres de capacitación a funcionarios de ese sector. “En coordinación con los ministerios de Salud y Educación desarrollamos talleres para docentes de las escuelas con la intención de que luego los repliquen con sus alumnos”, cuenta Gamarra.

Rosa Puelles, directora del Instituto Educativa 1584, puede explicarlo mejor. Ella, junto con otras maestras de la zona Providencia, en Trujillo, fue capacitada para actuar en caso de un sismo o tsunami: “Nos enseñaron estrategias y metodologías para darles a los niños nociones de cómo actuar frente a estos casos. También nos ayudaron a establecer las zonas de evacuación y aprendimos primeros auxilios”.

El centro educativo que tiene a su cargo es para niños menores de seis años y se ubica cerca al mar, por lo que su trabajo de prevención es de vital importancia. “La participación de los padres y, sobre todo, de los pequeños es gratificante. En el simulacro del 15 de agosto de este año participamos con éxito. Los niños ya no se asustan. Ahora son responsables y hacen caso a las indicaciones”, dice Rosa Puelles. El proyecto es un gran paso para que grandes y chicos estén verdaderamente preparados ante el peligro. 

Proyectos relacionados
Programa de Preparación para la respuesta y recuperación temprana ante sismos y/o tsunami en áreas costeras seleccionadas (Cañete, Huaura y Trujillo)

La región costera del Perú está expuesta a la ocurrencia de sismos y tsunami, como lo confirma el registro histórico de desastres.

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